jueves, 31 de mayo de 2007

GRANDES CONTRADICCIONES DE LA UNIFICACIÓN DE MASAS Y LA DIVERSIDAD CULTURAL EN EL MÉXICO CONTEMPORANEO

Por: Maricela Paz

¿Eres de las personas que cuando ve un anuncio de un nuevo producto en el televisor, piensa en probarlo?, pues tal vez, más de la mitad de la población lo ha pensado al menos alguna vez en su vida. La importancia que ha tomado en los últimos años el consumismo en México ha sido totalmente relevante y trascendente para el estudio de nuestra sociedad.

Pero este fenómeno que ha venido a revolucionar comportamientos, preferencias e ideologías en la sociedad (conformada actualmente por “consumidores” y ya no por personas) tiene detrás, grandes impulsores como son los medios de comunicación y el sistema globalizado que se ha puesto en boga y que ha despertados opiniones encontradas. En la actualidad, nos hemos acostumbrado a vivir rodeados de marcas, de comerciales y anuncios que nos bombardean con información y estrategias para comprar, comprar y comprar. Si abrimos una revista, lo primero que encontramos son páginas enteras promocionando los zapatos de temporada, si prendemos el televisor vemos gente (artistas con apariencia perfecta y conocidas por la sociedad popular) anunciando cualquier tipo de artefacto que produzca dinero y, así podría hacer mención de infinidad de ejemplos con los que nos topamos en la vida diaria.


La pregunta importante que viene a mi mente es, ¿este consumismo que ha llegado de la mano con la globalización, de verdad nos afecta o por el contrario nos ayuda a evolucionar?, el contestar esta pregunta te pone a analizar desde varios puntos los beneficios y no a lanzar juicios sin fundamentos. Estamos acostumbrados a buscar y mostrar todas las complicaciones y desventajas que nos trae este fenómeno; que no nos hemos detenido a pensar en que sólo es parte del sistema y es parte de la distinción que se ha dando en los seres humanos, cumple y satisface necesidades, como el pertenecer a cierto status (ya que lo que consumes es lo que eres), entre otras cosas.

Según los Estudios Culturales, en América Latina (sobre todo en México) existen diversas circunstancias que hacen que en estas naciones exista la apatía por renovar el conocimiento y crear algo nuevo, como teorías o experimentos. La verdad es que siempre usamos referencias extranjeras, como en las teorías o simplemente con las empresas trasnacionales que vienen a innovar nuestro mercado. Tal vez el hecho de que México es hijo de colonizadores, hace que el “malinchismo” este a la orden del día. Traduciendo esto a la vida actual, basta con realizar una etnografía en un de las tiendas departamentales más importantes de la ciudad de Oaxaca, denominada “Fabricas de Francia”. Si nos ponemos a observar con dedicación, nos podremos dar cuenta que las marcas más caras son las de importación como “La Coste” (lo cual hace a la tienda de un alto grado de prestigio), pero esto no es lo más importante, si no que, cuando se hacen las “noches nocturnas de descuentos”; lo primero que se va es la mercancía de importación que ahora están a bajos precios. Ciertamente la palabra “importación”, nos suena como un sinónimo de calidad y si es caro mucho mejor.

Pero por qué hacerle el feo a la producción mexicana, a la artesanía nacional, para ser más claros, por qué hacerle el feo a lo que está hecho en México. La respuesta puede radicar en nuestra baja autoestima y poca fe hacia nuestro país, la admiración por lo ajeno ha venido a cegarnos los ojos y ver sólo lo que nos presenta Estados Unidos o alguna “potencia” del mundo.

Estados Unidos se ha convertido en el gran pastor de la “Aldea Global” que pretende unificar a todas las naciones del mundo, es la gran oveja de la campana que guía a los demás corderitos en este camino hacia la utopía de la Globalización y, por desgracia México es su fiel admirador. El consumismo a nuestro país, entró por la barrera fronteriza que compartimos con este país del norte (denominado como “el gran hermano”), ya que sus empresas como Mc Donals ha cambiado costumbres alimenticios en gran parte de la población del centro y norte de nuestro “amado México”. Pero también es cierto que algunos estados del sureste (como es el caso Oaxaca), se han negado a aceptar del todo este mecanismo de comida rápida. Será por las tlayudas, por los tamales o por la genérica y gran variedad que nos aporta la cultura gastronómica regional, que es muy difícil que los oaxaqueños tomemos como una verdadera comida las hamburguesas, los hot dogs o las pizzas que encontramos en un Pizza Hut o en Burger King.

Podríamos hacer análisis de este fenómeno en diferentes regiones del país y los resultados serían demasiados extremistas y contradictorios, así, encontraríamos a los grupos que han aceptado y acoplado la comida rápida en sus vidas cotidianas, como lo que se reniegan a hacerlo. Lo cual, nos muestra la polaridad de culturas, costumbres y tradiciones que existen sólo en el territorio mexicano y con lo que se está enfrenando la globalización.

No es fácil engañar a las sociedades, como tampoco unificarlas en una misma ideología, la cultura que traen arraigada está formada por siglos de historia y esto hace que ni el consumismo, ni el mismo idioma, ni el compartimiento de ideas, puedan romper esta diversidad cultural y esta identificación personal que lleva cada persona impregnada en su personalidad y su espíritu nacionalista.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Maricela:

me parecio un muy atinado texto el que has publicado, coincido contigo en varios puntos. además de que me ha gustado la manera en que escribes, ese estilo tan tuyo que es único.
sigue escribiendo.

pd. te quiero mucho
Tita...missindeco.

Anónimo dijo...

es intersante tus comentarios,directo a ser la proxima escritora màs reconida del mundo.

Anónimo dijo...

violentisimamente insitante, el tema es amplio, pero esta suma de palabras hace un total muy grato...

ººRoSaV1oLentoºº

Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...

Amiga Maricela Paz Tellez, ya habia tenido la oportunidad de leer un poco de tu trabajo y pude externar que me agrada realmente, esta vez no es la excepcion, el tema es imuy interesante integrando desde el malinchismo que transpiramos, hasta las orgias de consumismo provocadas por la tan amigable globalizacion, no es precisamente que sea un globalifobico y deba manifestarme a las afueras de fabricas de francia, por que realmente soy de los primeros en comprar estupidez y media, pero creo que es aplicable algo que me dijo mi abuelo, "No permitas que la M%$·=/%% te llegue al cuello, antes que eso, REGRESA A LO BASICO" arriba los tamales y el mecado organico de "LA ESTACION", los trompos, los baleros, y todas esas cosas que hacen los retsanos oaxaqueños.

pd: revisen que sus artesanias no sean chinas!

pd: heavy metal amiga Maricela Paz Tellez!

Juan Carlos Slim dijo...

Marcee felicidades de new, tus palabras me encantaron como siempre la escritora mas atinada . Saludos mi marce TE ADORO lo sabes

Anónimo dijo...

¡Hey!, se ven padre tus tenis, ¿que marca son? , ¿Cuanto te costaron?, ¿En donde los compraste? ¡Te costaron muy baratos!, se me hace que son chafas. En nuestra sociedad hay quienes confunde lo bueno con lo caro pues si no es caro no es bueno y sino es caro quiere decir que tu no entras en su circulo social.

Todo lo que traes es lo que te da cierto estatus dentro de estas sociedades ahora es más importante lo que traes que lo que eres. Pues como te ven te tratan y así cada vez nos olvidamos de la esencia de lo que en verdad somos.

Anónimo dijo...

hola mary:

muy interesante tus letras, ademas de que lo tratas de una manera muy directa,que buena onda tu si estas hecha en méxico jajaja

Anónimo dijo...

Mary:
Eres exelente escribiendo... la verdad éste no es un tema sentimentalista ni nada... pero hacer llegar a las personas lo que en realidad estas sintiendo!!!!