lunes, 23 de agosto de 2010

En este lugar regatean hasta el tiempo!

Que si está muy caro, que si es chafa, que si es injusto, como si valiera oro, total, en este lugar regatean hasta el tiempo.
Ponen en subasta hasta los calzones si fuera necesario para conseguir que lo que se adquiere sea a conveniencia del cliente.
No son suficientes las 24 horas del día y la noche, no son aprovechadas, "las marchantitas" reclaman hasta porque el agua subió, eso sólo ellas lo entienden, a decir:
-¿Por qué tan enojada marchantita, si hace una semana no estaba tan caro?- pregunta una doñita en el mercado.
-¡Esque todo subió güerita y si no lo doy así no me sale pa´l gasto!- responde la marchanta que lleva medio día intentando vender sus verduras.
-¡Hay pero si en los otros mercados está más barato!-, agrega la doña
-Bueno pues, lleveselo, para que tenga moneda para poderme persinar en la venta de hoy!- dice resignada la vendedora
* * *
-¿Cuánto me cobra al Centro, don?- pregunta el joven
-¡Cuarenta pesos mi joven!- responde el taxista que espera el primer cliente de la noche
-¡No, a mi me han cobrado 30 pesos, ándele, es aquí no´más, en el zócalo!- comienza a negociar el pasajero ya más en confianza.
-¡Hijole, esque la tarifa es de 40 pesos!- el chofer del transporte público no se deja
-¡Ándele, está en corto-, agrega ya más desesperado.
-¡35, mi buen, es lo menos!- suelta el señor
-¡Órale pues, lléveme!- se convence el joven
****
Así son, definitivamente regatean todo lo que pueda ser regateado y lo que no, ni se esfuerzan, he dicho!

viernes, 20 de agosto de 2010

No es perfecto

No es perfecto, no me empalaga con todo su amor y cariño, no despierta las mariposas que revoloteaban hace dos años en mi panza inexperta, no me llena de palabras bonitas que alzan mi ego, no me ofrece más de lo que me externa y eso es justo para mi.
No me enamora y desamora a cada instante, no me desespera, quiza un poco cuando no sé noticias de su persona, cuando mi celular se contagia de mi locura e impide que lleguen sus mensajes, no me pone a competir con otras, no intenta convencerme, sólo se presenta como es y entonces las ganas de abrazarlo y besarlo salen de manera expontanea.
Sólo me escucha, sólo me mira y no dice nada, o espera a que yo tome la desición, sólo me ofrece sus brazos para protegerme y su experiencia para conducirme, algo que yo buscaba desde hace tiempo.
Es cierto, no me siento enamorada, no desvivo para que se dé cuenta de mi existencia como antes lo hacía, no estoy herida, no estoy ilusionada por completo, sólo quiero y me dejo querer, sólo lo disfruto y dejo que me disfrute, sólo experimento algo que quiza no está dentro de las reglas del amor, porque no necesariamente se tiene que perder la cabeza para desear y dejarse desear, para sentirse ridiculamente cursi y para curar el corazón que timidamente sale de su retiro espiritual.

jueves, 12 de agosto de 2010

para después...

Al filo de la cama la maleta abierta, esperando que inicie con la selección de trapos que cargaré por más de seis horas hasta llegar a lo desconocido. La última vez que estuve ahí, tú me despediste de esa manera, esa tan fria pero melancólica manera, aún lo recuerdo, a pesar de que ya pasaron dos meses y yo siga sin saber de ti.
En el ropero se asoman las playeras, blusas, calzones, calcetines sin par, todos ellos escupidos, revueltos, como revuelta está mi vida, como revuelto está todo lo que me pertenece, mi cama, mi recamara, mi mesa, mi piso, mi aspecto, todo eso lleno de polvo, lleno de cables, lleno de periódicos de hace meses, lleno de libros a medio leer, todo eso que he prolongado para después.
Creo que ese después está cada vez más cerca, como cerca está la partida. Sólo de pensar en eso se me revuelve el estomago con los sentimientos encontrados, con los retortijones de ti y de mi que también los postergo para después, mientras ocupo mi pensamiento en decidir qué esmalte de uñas usar.
Al filo de la cama yace mi maleta, yacen las nuevas mentadas de madre, las nuevas risas, los nuevos llantos, los nuevos miedos que están apunto de ser estrenados, eso sí me pone la piel chinita, como cuando escucho a Chabela Vargas con su voz desgarrante, con su voz sumergida en agua ardiente y tristeza profunda.
Me aferro a mi cama, a mi almohada y lloro en silencio y tiemblo completita, más cuando pienso en decir adiós, cuando ese golpe en la espinilla me hiera hasta lo más profundo y me eche de este lugar como inquilina no deseada y lo peor, sin darme la bendición por lo menos.
En fin, la maleta sigue ahí, esperando paciente, guardando silencio, mientras yo me peleo con el después, que por cierto, creo que está vez volvió a ganar la batalla.

jueves, 22 de julio de 2010

La ciudad y la chingada

A esta ciudad se la está llevando la chingada. Sí, así, completita, cada vez es más caótica.
El problema de la basura es un monstruo que comienza a salir de las casas, de los comercios y se postra complaciente, descarada en las esquinas de los parques, de las banquetas; sus nauseabundos olores se apoderan del ambiente, se confunden entre el humo de los coches y la brisa del agua estancada.
Se une a la contaminación masiva que carcome el verde paisaje del que alguna vez me sentí orgullosa, plena, feliz y agradecida.
La creciente carga vehicular, las calles invadidas de tanta chatarra de aluminio que anda sobre cuatro ruedas y que sólo provoca la desesperación de muchos y la comodidad de los "privilegiados" que pueden adquirir uno de esos, engordando los bolsillos de unos pocos. Ni un carro más, la gente debería protestar por no estirar el padrón de coches en la ciudad.
Las lluvias, inundaciones, encharcamientos y todo eso que detona la decadencia y pone al oaxaqueño de cara con su realidad, con la peste que ha creado y que ahora lamenta. Entre los baches el agua pluvial se esconde, encuetra su lugar y se acomoda con gran facilidad. Lo más terrible son las inundaciones, que en este año ya cobró factura a por lo menos cinco municipios, todos ellos con una constante, la cual arrazó con todo, no perdonó, no discriminó, y como siempre, los más afectados fueron los jodidos, a los que el gobierno mantiene en el olvido, a los que por necesidad o por conformidad buscaron un hueco sobre las riberas del río.
A esta ciudad se la están acabando, se la están comiendo a manos llenas, no hay más. Me duele no por el nacionalismo barato con el que se puede interpretar mi enojo profundo, sino porque realmente esta ciudad, la extinta Verde Antequera, fue generosa, bondadosa con los que vivieron y siguien aquí. Es un lugar rico, exótico, atractivo, el cual merece ser recordado por la tranquilidad, la paz, armonía que regaló alguna vez a los que tuvieron la fortuna de conocerla en su explendor.
A esta ciudad la pervierten las manifestaciones, plantones, cierre de calles, protestas; que son egoistas, mezquinas, sí ,son prostituas que aclaman un mejor pago a sus servicios promiscuos que desquician a la colectividad que no ha sido inmiscuida en el reparto de utilidades, resultante de "merezco todo pero no ofresco nada".
Ay mi oaxaquita, la bella, en la que muere el sol en lo montes, a la que le han escrito tanto y le han dedicado poco, a la que se la está llevando la chingada por actitudes  destructoras de miles de residentes.
Siempre lo he dicho, Oaxaca es hermosa, extraordinaria, pero sin su gente y después de todo esto, lo sostengo.


lunes, 12 de julio de 2010

Este pOst es para ti!

Cuando hablamos del amor siempre salen a relucir las diferencias. Es un tema en el que todos tenemos opiniones contradictorias, buenas, malas y simples.
Hoy este post es para ti, es uno más que se añade a esta lista, a este blog lleno de historias relacionadas con ese sentimiento, dulce, agrio, salado y empalagoso, pero en el que ultimamente han abundado más historias reales que imaginarias, eso me preocupa un poco, no sé si sea positivo o negtivo.
Este post es dedicado a uno más, a una persona distinta pero involucrada siempre en el mismo tema, relaciones, compartir, besos, compañia, abrazos, sonrisas, momentos, todo eso y lo que se le añade, todos sabemos qué mas se le agrega.
Pero no es el amor el que te envuelve, más bien, yo diría que es una mezcolanza de sentimientos, todos positivos obviamente, pero no más.
No es que yo reconosca al amor con tan sólo verlo a primera vista, es muy probable que contigo me esté equivocando, pero es real, no se siente.
-¡Qué jodido es todo esto!- siempre lo he dicho, esto del espacio para dos siempre se me ha complicado, sobre todo en eso que dicen que las mujeres quieren que las quieran por lo que son, pero ellas quieren por lo ven, todo eso es un enredo en el que ahora estoy inmersa.
No quiero dar respuestas, me niego, no me gusta, lo odio. No quiero decir sí o no, me quedo con el no sé, pero es algo que contigo no va. Reconosco que estoy huyendo de ti, de todo lo que implicas, sí me das miedo, mucho, todo lo haces bien, todo está bien contigo y eso me abruma.
Cualquiera no lo pensaría, a pesar que dices que la suerte en esto no va contigo, yo digo que prefiero lo complicado, lo "maldito", sí, no tengo remedio.
Aún no tengo respuesta, no hay seguridad en mi, apesto, sí, soy ridicula, soy inmadura, soy todo lo que quieras, pero este no sé me está matando.
Difícil, tonto, pero no tengo ganas, no me quiero convencer que eres ma mejor opción, no quiero conformarme, no quiero querer...no y ya!

martes, 6 de julio de 2010

Ya se van los 22

El 06 del 07 del 10 se cumplirán 23 años. Los suficientes para emprender la huida de esta ciudad, sin dirección fija, sin tiempo de espera, sin estancia segura.
Los 22 pasaron sin avisar, sólo llegaron, se instalaron, robaron espacio en el cajón, rompieron con la rutina, cerraron ciclos, abrieron otros, en fin, hicieron daño y dejaron huella.
Los 23 pintan de diferente manera, vienen acompañados de la autonomía, de la independencia, justo en el bicentenario de la "emancipación nacional", eso nada tiene que ver, porque este proceso es privado, es particular, contradictorio, pero se hace referencia porque existe el temor grande de....¿¿qué chingados hacer con una vida??
La vida se me entregó, así, sin avisar, sin prevenir. Un día sólo me regalaron una cajita vacía envuelta para regalo y me advirtieron: "Ésta es tu libertad, tu vida, cuídala, tómala", lo que pudo significar un buen pretexto para provar las nuevas alas y volar alto a pesar de la turbulencia.
Así es esto, sin tanta ciencia, ahora se tiene el poder de desición, el volante de los 23, lo escalofriante de la soledad.
En fin, ya se acercan los 23, sin pastel, sin velitas y sin calenda... y los 22 se van, detrás de un proceso electoral engorroso y fanfarron.
Yo me iré en un mes y quiza regrese en tres, a seis hora de esta ciudad colonial, lejos de los que me hacen sonreir, de los que me hacen llorar y desesperarme, pero me llevo los 23, estos que llegan con fecha de caducidad, avisando que no son para siempre. Estos que  todavía tienen carrera lagar en esto que todos llaman vida.

sábado, 26 de junio de 2010

Sólo fue un abrazo...

Sólo fue un abrazo justo quince minutos antes de tomar el autobús que me conduciría de nuevo a casa. Más que un abrazo yo diría que fue un intento de palmadita en la espalda, a medias, como no queriendo la cosa, como si el abrazo consumiera todo tu tiempo y el metro de regreso, más el pesero que espera siempre abajo de la línea azul, se fueran si decirte adiós.
-¡Te quedan diez minutos para tomar el camión!- me dijiste presurosamente.

-¡Son quince, apenas son 9:15!-respondí un poco enojada porque tu impaciencia para salir corriendo de ahí me desquicio.

Me entregaste mi pequeña maleta, mi celular, mis boletos y una dona para el cabello. Sonreíste y te aventaste a mí, imprudente, sí esa es la manera para llamar a tu actitud torpe. Las palabras también salieron de la misma forma, torpes, aventadas, como si ese: "Ojalá vengas más tiempo, ¿una semana tal vez?" tuvieran fecha de caducidad y esa era la única oportunidad para externarlas.

La cena con velitas para dos, vino y el "La Fondue" nunca llegaron, era de esperarse, mucho romanticismo para dos extraños se escapaba de la lógica de un binomio que comenzaban a intimidarse.

En su lugar, aparecieron unos tacos de bistec, acompañados de un guacamole y agua de limón para rematar. Un par de películas de comedia, escogidas por el sistema de cable, rescataron el lunes que más bien parecía domingo por nuestra manía ermitaña de hartarnos de la casa.

Algo bueno debíamos tener en común, sino yo no le veía el caso de viajar seis horas sólo para dormir en tu cama, espantarte el sueño y regresártelo con el tradicional "piojito".

Dos días, sólo fueron eso, dos días, dos museos visitados, cuatro chelas y un par de rones consumidos, tacos de bistec, ocho videos para reírnos hasta que nos dolió la panza, una cajetilla de cigarros, las películas de comedia, cinco abrazos escondidos bajo las sabanas, peleas de cuatro piernas,  una noche sobre tu almohada y ningún beso gastado.

Sólo quedan las ganas de regresar, las ganas de experimentar y una ausencia tuya que no se logra explicar!





domingo, 24 de enero de 2010

Mi dOmingo y tú!

Hora aproximada: 10:30 de la mañana, domingo, desperté y el olor a cigarro del día cautivó mi nariz, entonces abrí los ojos despacio, como cuando destapas un gran regalo de navidad, mis pupilas tropezaron con tu cara adormilada y de manera instantanea sonreí, las hormiguitas comenzaron a recorrer mis piernas, mi estomago y llegaron hasta la punta del cabello.

Por un segundo me detuve a pensar en la manera más creativa para despertarte y como un ritual besé tu mejilla y piqué tu hombligoo en señal de inicio de guerra, tú sin abrir los ojos, sonreiste apenas recobrando la realidad. balbuseaste un, "dame cinco minutos, te lo juro" y me invitaste a besarte más y más.

Ese era el tercer domingo del año, la tercera vez que dormia en la casa, que me apropiaba de tu cama, que mi costumbre se ensañaba más a ti, a tu olor, a tu ropa, a tu almohada, era el día siguiente al sabado de rutina, a ese sabado invernal que comenzaba a saber a risas, a alcohol, a comida, a amigos y a nosotros.

El domingo dejaba de sentirse individual, dejaba de ser el comodin de mi semana, definitivamente el domingo comenzaba a tener un sabor dulzón, de esos que te hacen adicta, que terminada la tarde empieza a hacer estragos en la conciencia que regresa de vacaciones.

Los cinco minutos se hacían una hora, miraba por enecima vez el techo, recorria la imaginación por las paredes de la habitación, silbaba y tarareaba cualquier canción que venia a mi mente, comenzaba a hacer más ruido, me paraba, me vestia hasta que por fin lograba despertate y entonces el juego comenzaba de nuevo.

Las risas empezaban a fluir, los cuerpos se juntaban más en abrazos de dos, los momentos se comenzaban a formar, mi felicidad fluia sin tapujo alguno, mis ganas de tener todo lo que fuera de ti mostraban la indecencia del momento.

Hora aproximada: 17:50 yo me dispuse a caminar hacia la puerta, ya compuesta solo te abracé, te besé hasta quitarte el aliento, queditO susurré -¡te veO mañana, descanza!- y me marché sin mirar atras para no encontrarme con el recuerdo.