No, definitavente me declaron encontra de tu piel morena, me niego a ver cada partícula de tu cuerpo que se contrae con el roce de mis dedos.
Me niego a confrontar tus pecas sin esterilizar, tu bello sin mojarse, tu cabello sin peinar.
Ya no quiero más, mis ojos protestan de tanta saturación tuya, de tanta imagen repetida de tu persona.
Este basta tormentoso se contradice cuando mis manos recorren los huecos de tus brazos, de tus piernas, de tu cuello.
Pero yo me esfuerzo, de verdad que lo hago. Ni un pecado más, ni un escalofrío que termine en fundirme con tu aroma, que permita que bese tu alma, tu imperfección.
Declaro clausurada mi vista, mis sensaciones, mi imprudente contagio de las ganas que tengo de susurrarte y que intento esconderlas bajo mi falda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario